Alta carga laboral puede afectar la memoria

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¿Olvida el nombre de una persona que acaba de conocer o incluso conocida? ¿Le dicen sus amigos o empleados que le dieron una razón y usted no recuerda? ¿Su mente se queda en blanco por segundos? ¿Su atención se divide por momentos? ¿Ha dejado de cumplir con tareas que antes podía realizar y ahora no?

No se preocupe, no necesariamente está perdiendo la memoria o a punto de que le diagnostiquen una demencia.

Simplemente el agite diario, la carga laboral muy alta y exigente y la falta de descanso adecuado hacen que hoy muchos ejecutivos sufran de trastornos en la atención y en el rendimiento de sus funciones.

Pero, dice Carlos Alberto Cano Gutiérrez, médico geriatra, no se debe confundir este déficit de atención con el del joven, pues difieren de una manera importante. “Yo lo llamaría trastornos atencionales del adulto, casi todos ellos relacionados con el estrés, teniendo un papel protagónico, pero no único, el trabajo”, explica el especialista.

Así, es claro que los problemas de memoria son inherentes al ser humano, pero varían en cada etapa de su vida.

“En la niñez son muy frecuentes los problemas de déficit de atención y trastornos del aprendizaje; en el adulto se relacionan más con las situaciones laborales y de estrés, y en los ancianos por problemas como las demencias, entre otros”, afirma Cano, jefe de la Unidad de Geriatría del Hospital Universitario San Ignacio y gerente de Intellectus, Centro de Memoria y Cognición, que se inaugura mañana (ver recuadro).

En el caso de los ejecutivos, sus trastornos de atención tienen mucho que ver con las ocupaciones propias que desarrollan, a las cuales deben buscar una solución pronta, antes de que se afecten otras funciones y su rendimiento “decline o deje de ser tan bueno”, dice Diana Matallana, neuropsicóloga, directora actual de la Clínica de la Memoria del Hospital San Ignacio.

¿Cómo hacerlo? Se ha diseñado un paquete denominado “chequeo ejecutivo de funciones mentales”, que permite evaluar el funcionamiento del cerebro y cómo lograr que lo haga mejor.

“Son tres bloques fundamentales. El primero tiene que ver con la conceptualización de cómo funciona el cerebro, una herramienta fundamental para los otros dos.

Luego se hace una evaluación exhaustiva de todas las funciones cognoscitivas de la persona, utilizando instrumentos específicos y de alta tecnología para los mismos y, finalmente, se dan unas recomendaciones, por supuesto individuales, informado de las fortalezas y dando las bases de intervención sobre las posibles debilidades, en caso de tenerlas”, agrega Cano.

ESTIMULACIÓN O TERAPIA

Patricia Montañés, neuropsicóloga, coordinadora del programa de evaluación cognoscitiva del ejecutivo, de Intellectus, afirma que si al hacer el chequeo “se detectan dificultades en niveles atencionales, de memoria de trabajo o emocionales, se establecen programas de estimulación o terapia con el fin de superarlas y plantear metas para un mejor desarrollo personal”.

Esto se hace con el apoyo de un equipo de trabajo multidisciplinario de psicólogos, pedagogos y otros especialistas, quienes le ayudarán y lo “capacitarán en sus funciones mentales básicas de memoria para que su desempeño laboral y social sea el mejor”, explica Cecilia Santacruz, psicóloga del nuevo centro.

NACE INTELLECTUS, PARA TRABAJAR POR SU MEMORIA

El nuevo centro de memoria y cognición, llamado Intellectus, es la proyección y el crecimiento de la Clínica de Memoria del Hospital Universitario San Ignacio y del Pontificia Universidad Javeriana, y nace con el fin de fortalecer el concepto de diagnóstico e intervención de los problemas de la memoria y de las funciones mentales.

Sus programas se identificarán con tres colores: el azul, para pacientes (tanto de demencias como de trauma, depresión, etc.); el verde, para los ejecutivos y todas aquellas personas que quieren saber cómo funciona su cerebro y cómo podría mejorar su rendimiento, y el rojo, que tiene un enfoque educativo y de investigación sobre los diferentes campos de la memoria y la mente.

Fuente: Portafolio.co 

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